19/10/2017
A los pocos día se llegada comenzó el tratamiento de Laura que consistía en rehabilitación durante 4 horas por la mañana y 2 por la tarde, en un gimnasio ubicado en la planta baja del mismo hotel, todo equipado,y allí vena la quinesiologa del hospital.Durante el tratamiento le ponían en brazos y piernas unos sacos de arena pesados ya que decían que debían romper la estipticidad y luego hacer ejercicios.
Conocimos allí al personal, con los que tuvimos de entrada muy buena relación, tanto con las mujeres que limpiaban, las que servían la mesa y las enfermeras y conocimos al pediatra de Laura, un joven blanco, descendiente de españoles, grandote,rubio y de ojos verdes, re buen mozo y a Ciria,una enfermera mulata de ojos celestes,hermosa y que cuando Carlos la conoció le pregunto si esos ojos eran de ella.
Nunca entre Carlos y yo hubo celos, de hecho el me contaba a mi cuando le parecía una muchacha bonita y yo si alguien me parecía buen mozo, y nos burlábamos de todo ese, eramos y somos una buena pareja, a tal punto que cuando ella me dijo-"mira lo que me ha dicho Carlos, me pregunto si estos ojos eran míos-", yo me puse a reir, porque yo ya lo sabia.
Cuando Carlos se fue y yo fui al dormitorio, lo mire y dije aquí tengo que vivir durante un año, asi que mejor me pongo cómoda, di vuelta las camas, ya que al principio me impresionaba dormir frente a la puerta del placar,así que dormíamos al revés,las junte y puse la mesita al lado del placar, pedí que sacaran el televisor de la habitación, ya que ninguna lo miraba, ordene toda nuestra ropa en los estantes y colgué en el medio alguna ropa en perchas que había conseguido,un trajecito, el saco con el que llegue y alguna ropa mas.
En las cajas puse comestibles y los que menos necesitaba fue a parar en el estante de arriba y lo mas usado en el de abajo.
Tenia una mesita de luz y en el medio puse los pañales y detrás de ellos los 20000 dolares que llevaba, puse muñecos por todas partes y a Pepa, que era la muñeca favorita de Laura la puse a mano en la cama.La habitación tenia otro aspecto y yo me sentía mas cómoda allí.
Con respecto a la comida, pedí un solo menú, o sea comida para uno,ya que Laura no comía todo y lo que sobraba a mi me alcanzaba.
Y decidi que con lo que me ahorraba podía contratar el taxi para ir a pasear y así lo hice.
El primer paseo fue a la Catedral que estaba en La habana, como el chófer tenia otro viaje le dije que se fuera y luego me pasara a buscar, fuimos a caminar y conocimos una calle llena de atelier, el arte esta muy instalado en esa cultura,fuimos a una confitería y pedí un helado que se comió todo ella, luego vivimos cerca de la Iglesia donde había en la calle muchos con vendedores y locales de venta, en ese momento se largo de golpe una tormenta con un verdadero diluvio, nosotras nos refugiamos en un local, y yo sentía una angustia terrible, compre una maraca, porque me daba vergüenza estar tanto tiempo sin comprar nada.Cuando paro un poco salí del local y fui hacia el Malecòm, como comenzó nuevamente a lloviznar me senté en unas mezas que estaban en la calle con grandes parasoles y tome una coca cola para justificar, en eso veo el taxi que pasaba por ahí y le hice señas, nunca pensé que me alegraría tanto verlo.Nunca me resultaron esos paseos,otra ves me llevo a un parque, donde no había mucho para ver, creo que era el Parque Lenin,hacia mucho calor y tenia mucha sed, pero los quioscos de bebidas no usaban vasos descartables y la bebida no venia en una botella, si no un preparado que ellos sacaban de una olla con un cucharon, no quise ni probarlo y le pedí que me llevara al hotel,quería que fuera a ver la estatua de Lenin, yo ya estaba de tan mal humor que no quise y asi fs que fue siempre en las tres o cuatro veces que fui con el, por lo que desistí y comenzó a caminar por los distintos caminos, en principio cerca del hotel y cada vez mas lejos
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