05/10/2017
Frente a esta situación busque alternativas,pensé primero en ALPI, pero luego me acorde de una quinesiòloga que trabajaba en Don Torcuato y que ahora y que ahora estaba en el Instituto del Lisiado,la llame y le dije lo que me pasaba y me cito para el día siguiente.
Cuando llegue me presento a las quinesiòlogas que hacían neurología infantil y comencé con ellas y por supuesto,le dije a la que venia a casa que no viniera mas. Su técnica era distinta a la que usaban en el Instituto y según ellos aumentaba la estipticidad.
Luego,cada dos por tres había paro en el Instituto, por lo que les pregunte si tenían consultorio, y comencé a ir, primero una vez por semana, luego dos y una al Instituto.
Yo miraba como trabajaban todos los quinesiòlogos/as y relente se veía que sabían lo que hacían,una cosa que me hizo darme cuenta de esto es que ,cuando antes de un determinado ejercicio, miraba al paciente para ver el efecto del mismo ,luego lo hacían o no,pero no en forma mecánica, y yo aprendí mucho viéndolos trabajar.La situación en el Instituto era cada vez mas compleja, no había personal,paros,y demás,por lo que termine dejándolo con respecto a la rehabilitación,no así a los controles médicos, y termine yendo al consultorio tres veces por semana.
Cuando Laura tenia un año y medio en 1991 fuimos de vacaciones a Monte Hermoso,en la casa de mis padres, a Laura no le gustaba mucho la playa, y menos el mar, pero en la casa se portaba muy bien,también en el porche,un día después de comer, yo estaba lavando los platos y ella desde el comedor me llamaba y me decía "eeeh"y en un momento dado yo le digo "yo no soy eeeh, soy mama"y entonces ella dijo "mama".Carlos la escucho y los dos tratábamos de que repitiera la palabra,pero no lo hizo, si se pasaba el día diciendo "ajo,ajo", que se lo había enseñado mi mama.
Cuando volvimos ella dijo otras palabras, pocas pero dijo "chiche,nena"y algunas otras.
Antes de irme de vacaciones, me robaron nuevamente en el consultorio, todos los aparatos, hasta el vanitori con la griferia, que tenia en el consultorio. Cuando vi eso,lo llame a mi marido y le dije que pondría la casa en venta y así lo hice.
Cuando estábamos en Monte Hermoso asumió como ministro de economía Domingo Felipe Cavallo y su primer medida fue la ley de Convertibilidad, para lo cual llevo el dolar de 50 centavos a un peso y ese peso equivaldría a un dolar hasta el 2002.
Con esa medida Carlos que había trabajado una semana de día y de noche y había ganado 4000 dolares,se convirtieron en la mitad, y lo que me daba el seguro se había reducido también a la mitad, pero eso lo pude arreglar.
Para esa época en un control,el neurólogo nos dijo que Laura nunca mejoraría y le pidió potenciales evocados para ver su audición y su visión.
Esa noche no pude dormir pensando en lo que me había dicho el neurólogo,por o que estaba sentada en la cama, y Carlos me pregunto que me pasaba, y yo sin mirarlo y con lagrimas en los ojos,mordiendo cada palabra decía "-no voy a bajar los brazos, no voy a bajar los brazos-"...,no se si se lo decía a mi marido,a mi misma o al neurólogo,aunque no me oyera,...y no los baje.
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