11/10/2017
-Que pasa?
-Cuando veo lo que puede hacer mi bebe, siento bronca porque Liliana no puede, seré una mala madre,no?
_Se, las dos son mis hijas y no puedo evitar la bronca, y no se lo puedo contar a nadie.
-No te preocupes, porque creo que a todas nos pasaría lo mismo, pero disfrútalas a cada cual en su condición, como trato de hacer yo con la mía.
Esa confesión que tanto le dolía a esa chica yo en esa época también me la hacia, pero se paso con el tiempo como se le debe haber pasado a ella.
A los seis meses la reviso el medico, y me dijo que estaba mejor, si yo no notaba la mejoría y yo le dije que no,entonces me dijo que yo no ponía fe.No le dije nada, pero pensé: si tuviera fe iría a la Iglesia y no aquí.
Lo hable con mi marido y no la lleve mas, no había resultado alguno y si mucho sacrificio,ya que de allí tenia que ir a la quinesiòloga. Venia del trabajo a ese consultorio y de allí a la quiesiòloga, volver a casa y cocinar,si no había llegado antes mi marido, que cocinaba cuando podía.
Cuando yo me mude a ese departamento compramos el lavarropas, el modular y las sillas,por lo que devolví lo que nos había prestado mi suegra.Como no tenia mucho tiempo hacia las cosas por la noche,mientras todos dormían y así podía arreglarme.
Como había dicho una vez su neurólogo:- Señora,si quiere puede llevarla a una curandera o a una bruja, es usted dueña, pero nunca deje de hacerle el tratamiento con quinesiologìa, terapia ocupacional y fonoaudiologìa. Y yo nunca lo deje, la llevaba a quinesiologìa en forma particular, fonoaudiologìa y terapia ocupacional en el Instituto.
Ese año una compañera me dijo que estuvo de vacaciones en Entre Ríos,en Colon y que era muy tranquilo, y decidimos esa temporada ir a Colon, ella nos recomendó una mujer que tenia departamentos cerca del rió y fuimos, el primer día no se había desocupado el departamento,por lo que nos dio una habitación en una casa mas lejos del rió, nos acostamos a dormir la siesta y Laura no se despertaba a las dos horas y yo la sacudía y mi marido me decía que la deje que estaba durmiendo, pero ella nunca dormía tanto y tan profundamente,termine cacheteandola para que se despierte, luego me di cuenta de que era el clima y ella dormía mucho mejor que en Buenos Aires.Nos dieron el departamento.
El rió estaba crecido, pero nos sentábamos a la orillita y Laura se quedaba tranquila,luego nos quedábamos sentados debajo de los arboles,ella en su silla y nosotros en el piso, estaba mas tranquila, era evidente.
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