viernes, 20 de octubre de 2017
20/10/2017
Termine las 10 sesiones que habíamos acordado y le dije que haríamos 10 mas luego de un periodo de descanso, pero no volví a hacerlo, tal ves le hubiera venido bien a Laura,, no se, pero unos meses mas adelante, cuando debía volver me entere que en el Hospital Militar, donde también se aplicaba este método, ahí solo para cubanos, se prendió fuego un chico, algunos decían que se había llevado un chiche de plástico,no se si era verdad o no lo del chiche, pero me asuste y no fui mas.
Por la tarde salíamos y volvíamos a las 8 para cenar, según nuestras costumbres, pero la supervisora me llamo y me dijo que debia cenar a las 6 y 1/2 o a mas tardar a las 7,me costo acostumbrarme,pero lo hice y como todos los cubanos y el resto de los centroamericanos cenábamos a las 6 y 1/2 de la tarde.
Los fines de semana salia con Laura, pero ahora lo hacia caminando con ella, así conocí un lugar alejado del hospital, donde arrojaban productos químicos a la calle y la misma de barro tenia distintos colores, predominando el amarillento, por los alrededores era todo campo.Otras veces caminaba por la avenida que pasaba frente al hospital, hacia un lado estaba la autopista que llevaba a La Habana, cruzando había una avenida que también llegaba a La Habana, por el otro lado descubrí un pueblo mas lindo que donde estaba, con mas negocios y hasta una confitería con mesas en la calle.
Al poco tiempo de llegar pregunte donde podía comprar calabaza, y así conocí el mercado,a todo esto, cuando estuve en la La Habana, los primeros tiempos, cambie 20 dolares en moneda cubana, ya que no me convenía pagar con dolares, así que 20 dolares equivalía a 800 pesos cubanos, con lo que podía comprar mucha verdura.
Así que yo compraba calabaza y boniato, ya que la papa solo la podían comprar los cubanos y con libreta, se los hacia hervir y se los mezclaba con el guiso de porotos colorados y le ponía carne o cualquier otra proteína que trajeran y ese plato se lo comía entero a veces y otras no, me costaba hacerla arrancar y le gritaba para que comenzara a comer y luego lo hacia de corrido, la mayoría de las veces traían de postre duraznos en almíbar, cóctel de frutas o mango en almíbar, esto ultimo se lo daba cuando estaba constipada, se lo mezclaba con yogur.
Por la mañana me mandaban dos huevos que yo no comía y a Laura le daban todos los días,como a todo niño cubano, medio litro de leche y cada 2 o 3 días medio litro de yogur. Ella desayunaba la leche que mandaban con el desayuno con galletitas que yo proveía.
Si en el almuerzo la proteína no era suficiente le hacia hervir un huevo y cuando podía mezclaba el postre con yogur.
Me hacia llevar a una tienda de comestibles y compraba para hacer postre flan o helado y a veces si volvíamos directamente compraba el helado hecho, también compraba galletitas y dulce de guayaba, ya que membrillo no había. Compre un balde y jabón en polvo, para poner la ropa en remojo por la noche y lavarla al día siguiente, al principio la tendía en el balcón y luego cuando entre en confianza ya la llevaba a la terraza.
Así me fui acostumbrando a esa vida, también Laura comía mas o menos bien, miraba televisión por las tardes en el comedor,aunque la mayoría de las veces salíamos, después de merendar.
Me había acostumbrado a tomar mate por las tardes,con una de las señoras que servían la mesa, Milagros,y paso a ser el reemplazo de mi madre ya que yo a ella le contaba todas mis preocupaciones,y también mi recuerdo mas afectivo hacia quien no se si aun vive, la enfermera Barbarita,una muchacha a la que le tome mucho cariño.Yo proveía, ademas de la yerba,el mate y la bombilla, manteca que me dejaban con el desayuno y dulce de leche que cuando se acabo el que traje compraba leche condensada y Milagros la ponía a baño Marìa hasta hacer dulce de leche,Barbarita le hacia ojitos al negro de la panadería y conseguía pan,y nos juntábamos las tres a tomar mate y comer pan con manteca, cuando había,y dulce de leche,que si había siempre:
Para mediados de octubre apareció una peruana con un chico que tenia una dextrocardia ( o sea su corazón y grandes vasos hacia la derecha de su cuerpo)y no estaba bien su corazón por lo que tenia que operarse.
El chico, como todos el primer día no quería comer y yo comencé a gritarle al Laura para que coma y la madre le dijo "come,si no la señora se enoja",entonces yo me di vuelta y le dije que comiera que había,le mostré la mano haciendo como una palmada,para todos, y el chico bajo la cabeza y se comió todo.
Ese chico llego a ser un gran amigo de Laura,al principio el la miraba y le tocaba el pelo largo que tenia Laura y le decía "pelo-lindo pelo", y le jugaba.Estaba mucho tiempo cerca nuestro, también venia por la tarde a comer pan con dulce de leche, como no hablaba bien al principio me decía "mamà de Laura"y termino diciéndome mamà, pero a todos los hombres le decía papà,muchas veces venia y despacito nos decía," papà esta borracho", vaya uno a saber cual era su historia,lo cierto es que me encariñe mucho con ese chiquito.
A fines de septiembre, principios de octubre comenzaron a cruzar las ventanas con tiras de papel madera, se preparaban para un huracán, común en esa época y en esa zona
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