04/10/2017
Cuando nos íbamos el escribano nos llamo aparte y nos dijo que el traería a una amiga para que nos cambie y que hiciéramos la operación a puertas cerradas y así un 17 de octubre de 1989 compramos nuestro primer departamento.Quedamos debiendo el trabajo del escribano, porque no teníamos un peso mas y nos tuvo que aguantar hasta fin de mes.
Cuando fuimos,el encargado, que era un muchacho joven, nos dijo porque no lo pintábamos, y le dijimos que no teníamos dinero, entonces nos dijo que si nosotros comprábamos la pintura, el lo hacia y que se lo pagásemos cuando pudiéramos, y asi lo hicimos, compramos todo lo necesario con la tarjeta de crédito, y un 30 de octubre nos mudamos a ese departamento recién pintado. Laura tenia 5 meses, su habitación estaba empapelada y en muy buen estado, por lo que no se toco, y ahora dormía sola,aun en el moisés,pero en su habitación.
Yo comencé a trabajar,ya que había pedido una licencia especial de 5 meses por el problema de mi niña, y por la mañana,yo la abrigaba bien en su cochecito,y sin despertarla la llevaba a casa de mis padres, y me iba a trabajar.
A los 6 meses la lleve aun neurólogo para que le hiciera un control de sus convulsiones subclínicas,y nos dijo que habían desaparecido, pero nos hizo el diagnostico de parálisis cerebral y que debía iniciar su rehabilitación, nosotros no creímos lo que nos había dicho y fuimos a lo de una amiga que estaba cerca y le preguntamos a ella, y no nos lo dijo abiertamente como hizo el neurólogo, pero nos lo dio a entender,y nos recomendó otro neurólogo particular que me hizo ir dos veces al consultorio,la segunda con una tormenta terrible y abundante lluvia, pero debía ser ese día porque se iba de vacaciones, total,para que,para decirme lo mismo que el otro.
Volví a la obra social,que he de aclarar que a pesar de ser de la obra social, ese neurólogo es muy prestigioso, e inicie el tratamiento que me indico.
Tuve una entrevista con la psicóloga y le dije que yo no quería aceptarlo, pero que me daba cuenta que negarlo no le hacia ningún beneficio a mi hija, y que de ahora en mas,no cerraría los ojos e iniciaría su tratamiento.Me indicaron dos veces por semana kinesiologìa, fonoaudiologìa y terapia ocupacional.
Mientras,yo le pedí a un compañero pediatra que me recomendara una kinesiologa en casa, y comenzó a venir una que utilizaba un método, en el que le estimulaba el talón del pie para conseguir que reptara, nos aumentaba la sección todas las semanas, pese a que ya estaba Menen en el gobierno,la economía no se estabilizaba,y esta mujer nos estaba comiendo vivos, un día era pagar la sección o la luz y vivíamos endeudados
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