19/10/2017
La rehabilitación la hacían en el hotel,en la planta baja, en una habitación adaptada ara tal fin,con una colchoneta gruesa como un colchón,el horario era de 8 a 12 y luego de 15 a 17, luego de almorzar hacíamos una siesta hasta la hora de bajar, igual Laura quedaba tan cansada por la noche que dejo el chupete, que aun usaba.
Luego de la rehabilitación merendábamos y salia con Laura a dar una vuelta.En uno de esos paseos,alguien de la calle o del hospital me hablo de una terapia nueva que hacían en un hospital, comencé a preguntar y me dijeron que en el hospital Almejeira (o algo parecido )había un mèdico que hacia un tratamiento con cámara hiperbólica.
No recuerdo el nombre del medico,pero una mañana fui a hablar con el, un hombre muy afable que me explico que ellos tenían buenos resultados con esclerosis múltiple, retrasando la evolución de la enfermedad, y que si bien habían tratado algunos casos de parálisis cerebral,habían sido muy pocos y con distintos resultados, no obstante,decidí probar.Se me explico que el método era ponerla en una cámara encerrada,donde se llevaba la presión de oxigeno a niveles similares a ciertas profundidades del mar,como si estuviera en un submarino,que se llegaba de a poco a ese nivel y que de a poco se hacia la descompresión para sacarla y ademas Laura debía estar vestida con ropa de algodón, nada que tuviera nailon o fibra sintética, como ningún chiche de plástico ya que a esa presión podía prenderse fuego.
Arregle para hacerlo bien temprano, a las 7 de la mañana, así a las 8 podía iniciar su terapia, nos levantábamos a las 6 de la mañana, le preparaba el desayuno a Laura y a las 6 y 1/2 nos pasaba a buscar el taxi.
A las 7 llegábamos y ponían a Laura en una especie de capsula y la encerraban, yo sufría por ella, y Laura también lloraba bastante, y me decían que era mejor porque hacia absorbía mas oxigeno.El jefe era un hombre muy interesante que había viajado mucho por el mundo,era militar y también había esta do en la Argentina, le contaba a los otros médicos que había estando parando en el Tigre y le hablaba de las sudestadas, que no son habituales en Cuba, también le decía que en Mar del Plata había sentido mas frió que en Moscu.
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