lunes, 13 de noviembre de 2017

COMENZAR DE NUEVO

13/11/2017

Debía reiniciar todo para que mi hija retomara su tratamiento. Primero llame a la quinesiòloga del CRI ( escuela a la que concurría antes de irme a Cuba ), que me había pedido que la llamara antes de que volviera, pero le pregunte en que otro lugar trabajaba, me dijo que solo trabajaba en el CRI, entonces le dije que  quería que la atienda, pero no en ese lugar, porque yo ya tenia decidido cambiar de escuela y dado que la psicóloga de la obra social, que la atendía esporàdicamente, me había dicho que ella podía orientarme. así ,que la llame,me dio el teléfono y concrete una cita con ella.
En cuanto a las quinesiòloga, recurrí a las que tenia antes de irme a Cuba, que eran muy buenas, y si yo no quería ir con ellas es porque me decían que no llevara a Laura a Cuba, pero volví.
Ellas la vieron y me pidieron el aparato que le habían echo en Cuba, cuando digo ellas, es porque eran dos quinesiòlogas que a veces la atendía una o la otra.
Ademas de decirme que la siguiera parando me dijeron que le iban a hacer unas valvas para las manos, me dijeron donde comprar el material y que lo llevara al Instituto del Lisiado y allí le hicieron el primer par de valvas que Laura uso en sus manos, a los 8 años de edad.
Continué llevándola a l Instituto para terapia ocupacional y para controles,y a las quinesiologas en forma particular, que luego la obra social me reembolsaba.
En cuanto a al presunta psicopedagoga que iba a orientarme con respecto a la escolaridad, no era psicopedagoga, ni siquiera psicóloga, sino que era psicóloga social, por lo que la obra social no me lo reconocía porque es un curso de dos años que no otorga titulo oficial, por lo menos en esa época.
Era todo un personaje,se vestía todo de negro, era reflaca y tenia el pelo negro, largo y mal peinada, en resumen, que Morticia al lado de ella era una belleza y asustaba menos.
No me dio ninguna indicación sobre escolaridad, y la atendía dos veces por semana durante 45 minutos, porque según ella no toleraba mas tiempo y me decía que la hacia bajar de la silla sola para que perdiera el miedo. Cuando le dije que solo podía llevarla una vez por semana, me dijo que podía darle una hora y media todo junto.
Un día me dice que yo también tenia que hacer terapia y que podía hacerlo con la hermana, también psicóloga, que trabajaba ahí,yo le dije que estaba bien pero que haría terapia con la psicóloga de la obra social.
Cuando fui a la obra social no me querían dar con la psicóloga de Laura, porque decían que atendía solo a chicos, pero yo insistí tanto que me lo autorizaron. Mi razón para ir con ella no era hacer terapia, sino averiguar de donde conocía a Morticia y cuales eran sus méritos y me dijo que en realidad su hermana trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutierrez con ella, y que le había dicho que Morticia tenia mucha experiencia con discapacitados y que trabajaba con un medico neurofisiatra de renombre. Seguí yendo a algunas sesiones con ella, pero me dijo que el de Laura era un problema real y que poco podía hacer ella para solucionarlo, y por lo tanto si no tenia otro problema, no era necesario que siguiera yendo.Pero me dio pautas para saber de donde habia salido este bicho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario