UN SUEÑO
Habíamos llegado a un pueblo, y yo quise descansar,nos instalamos en un hotel y cenamos ahí mismo, con música de cuarteto de fondo ya que al lado había un club y quisimos ir un rato.
Ella se retraso en el hotel y yo fui al club,era un club de barrio familiar con muchas p<rejas sencillas sentadas en mesas individuales,o bailando.Entre,me senté en una mesa que me permitía ver la puerta,para esperarla,me pedí una cerveza.
Al rato la vi llegar,era como un sol,con su pelo rubio como el trigo,con ondas que caían displicentes sobre sus redondos hombros.Ese cabello enmarcaba una cara redonda,donde su frente luminosa,o al menos a mi me lo parecía,dejaba paso a unas cejar gruesas,pero bien delineadas que hacían marco a esos enormes ojos de color gris claro,que tenían una mirada fogosa y ardiente,como las de os que quieren comerse al mundo,su pequeña naricita y sus labios carnosos y sensuales esbozaban una tímida sonrisa que dejaban ver sus armoniosos dientes blancos.
No se había maquillado,no lo hacia.
Llevaba un vestido sencillo y corto que enmarcaba su cuerpo de curvas perfectas y dejaba ver unas piernas que parecían hechas por un escultor, en sus pequeños pies llevaba zapatos de poco taco.
Entro como un ángel,dejando como una luz a su paso,todos los hombres,la miraban y yo me derretía de orgullo.Se acerco y se sentó a mi lado.Le pedí una cerveza y mientras bebíamos y charlábamos alegremente se acerco un muchacho y la invita a bailar,me miro y yo apruebo.
La pequeña orquesta continuaba con su alegre música de cuarteto,típica de la provincia de Córdoba.
La vi bailar con uno y co otro, todos querían bailar con ella, y ella radiante con sus ojos iluminados,con chispas de felicidad, reía y bailaba.En un momento se acerca y me invita a bailar con ella.Y yo con lo pata dura que soy,baile y baile,bebíamos, reiamos y bailábamos como locos embriagados por esa música tan alegre.
De golpe se hizo un silencio sepulcral y abrí los ojos,estaba en mi habitación,en mi cama,una puntada surco mi pecho,y con angustia me levante.
Fui hasta la habitación de al lado,abrí muy despacio la puerta y vi a mi ángel durmiendo plácidamente y con una sonrisa en sus labios,y pensé ,en que paraíso andaría,o tal vez soñaba lo mismo que yo.
Luego de un rato comense a retirarme caminando despacio para no despertarla,pero no pude evitar tropezar con su silla de ruedas.
Volví a mi cama,mientras por mi rostro se deslizaban silenciosas lagrimas de dolor
FIN
8/9/2017
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