27/09/2017
Yo trabajaba los días sábados en el Centro de Salud y en mi consultorio,pero los domingos,Carlos iba a comprar facturas,mientras yo preparaba el desayuno,luego cocinaba y limpiaba,después de comer, lavaba los platos y planchaba, luego me acostaba,teníamos relaciones y luego veíamos televisión los dos juntos, toda la tarde,el me traía la merienda a la cama,y luego compraba algo para cenar y yo no me levantaba hasta el otro día,que placer era eso,pero se acabo con el nacimiento de Laura..
A veces,èl quería salir a la noche,yo no tenia ganas,pero salíamos a comer una picada,sobre todo en verano y lo hacíamos en una mesa en la calle, que ya se veían en nuestro barrio de Belgrano,teníamos en ese lugar restaurantes,confiterías,cafés, cines y hasta varios boliches bailables,nosotros ya no íbamos a esos lugares,pero si al cine, a comer y muchas veces a tomar un café en otro lado.Que recuerdos maravillosos tengo de esa época.
Seguíamos buscando un bebe,pero el bebe no llegaba,por lo que resolvimos dejar de tener relaciones obligadas en el momento de la ovulaciòn y no quisimos hacer mas tratamiento y hablamos de adopción y seguimos haciendo nuestra vida normal, hasta que en el mes de agosto tuve una falta y sin querer hacerme ilusiones,me hice un test de embarazo y resulto que estaba embarazada.
Mi alegría fue infinita,y esta vez se lo dije a todo el mundo,y comense a ponerme progesterona,para reforzar el embarazo,por miedo a perderlo en ese primer trimestre.
Habia engordado,ese primer trimestre mas de lo que correspondía, y me habían crecido las tetas, pero mas la cola, con lo que estaba chocha,porque siempre había tenido el complejo de tener una cola flaca.
Al mes y medio pedí turno con una prestigiosa genetista,ya que yo tenia 40 años, en esa época las obra sociales no cubrían un estudio genético,pero ademas, yo no quería hacerlo con cualquier medico,yo tenia mucho miedo, tanto a perder el embarazo,como a que el estudio saliera mal y tuviera que tomar alguna medida no deseada.
Aquel dia salimos a buscar dinero por todas partes, y como mis viejos se habían ido al sur y yo era la apoderada de mi papa,cobre y use su jubilación, y como yo en el consultorio trabajaba para distintas entidades,pase a cobrar un puchito de cada una,hasta que juntamos todo el dinero,por supuesto cuando regreso mi padre le devolví toda la plata.
Llego el día y yo debía tomar un litro y medio de agua, mientras mi marido hacia la cola en el banco central de La Nación Argentina para cobrar su sueldo ,mientras yo fui a un bar y compre un agua mineral de un litro y medio y comencé a tomarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario